El aceite de albaricoque nutre el cabello, proporciona una hidratación profunda y le aporta brillo y suavidad.
El aceite de ricino estimula el crecimiento del cabello y previene su caída.
El café actúa como exfoliante para el cuero cabelludo y puede teñir el cabello de un tono chocolate, marrón o albaricoque.